La ingeniera de telecomunicaciones alicantina volvió a su tierra natal hace once años ya convertida en una de las voces internacionales más reputadas sobre inteligencia artificial. Convencida de que IA y ética pueden convivir, su trabajo al frente de la unidad Ellis Alicante demuestra que nos queda un camino por recorrer que, en su opinión, merece la pena por lo mucho que puede aportar a avances como la medicina, entre otros